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viernes, 30 de noviembre de 2012

Diógenes Armando Pino Avila


 Por: Diógenes Armando Pino Ávila

A LA DERIVA

Quise agitar tus aguas mansas
para navegar hasta el cansancio
en tus mares océanos
y luego refugiarme
en la ensenada de tus playas.

Logré sumergirme
y explorar
tus tibias profundidades,
para jugar al buzo de pesca
en tu coral embrujado
y capturar las caracolas doradas
que emiten el eco de tus ansias,
tus suaves murmullos,
y tus tenues gemidos.

Pude romper tus olas,
para navegar en tus mares,
y descubrir las islas
donde escondes tus tesoros,
y alcancé a saborear
la sal húmeda de tus espumas,
alcancé a pastorear el cardúmen
vivaz de tus sonrisas,
y perseguir encantado
los pececillos esquivos de tus besos.

Me propuse un día,
atracar en tu puerto,
para poner en orden
la bitácora de mi vida,
y poder restañar mis heridas,
y renovar mi estropeado velamen,
para luego
hacerme a la mar de nuevo
¡y no pude!

Tiempo después,
Quise levar anclas
y abandonar tu puerto
En busca de mares remotos,
¡No pude!

Desde entonces, navego a la deriva
Buscando tus orillas
Sin encontrar el norte
Que me saque de este mar calamitoso
Que me mantiene a la deriva
y a punto del naufragio.

HOMO SAPIENS

Indolente, ayer
Taló árboles centenarios,
Descuajó montañas de tigres,
Invadió playones y desecó
Riachuelos y humedales.

Nostálgico, hoy
Añora el trinar de los pájaros,
El ronco grito de los monos,
El plateado nado de los peces,
La agilidad de la ardilla
Y el sedante murmullo del río.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ufff bellísimo!