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viernes, 28 de septiembre de 2012

Bernardo Romero Parra


Poemas tomados de: Poesías.es

Esquina Urbana

En la esquina de la cuadra
no habían vacantes
estábamos completos los contertulios
pero, ese lugar tenía un dulce amañador
preferido por los foráneos
que allí se quedaban sin invitación alguna.
La esquina de la cuadra
era una sala de redacción
de las noticias de la comunidad.
cubiertas por reporteros
de ocasión y vocación.
Cada periodista entregaba su
informe y al final de la tarde
se podía hacer la emisión.
Allí salió la noticia
de que el tumor abdominal
de la niña Raquel.
No era más que el resultado
de la pruebita de amor
que le pidió su noviecito Rafael
y efectivo a los nueve meses parió.
Allí se debatió y concluyó
que tener una pieza descomunal
como la que tenía Misael.
No era solución para satisfacer
a una mujer.
Porque a ese cojonudo.
Otra mujer se le llevó la mujer.

Partida desde la nada

Resolución
Me han contado
Que existen innumerables mundos en este universo.
Entonces inició su búsqueda
en un viaje sin puerto,
ni cobijas.
Dejando atrás
Los espejos sin imagen,
Los amores sin amantes,
Los hombres sin nombres.
Itinerario
He soltado las amarras a mi alma
para encontrarme con mis ilusiones.
He despegado para construir en el cosmos
mis anhelos y conquistar en los planetas
la inscripción de mi nombre.

Universo del barrio

El barrio es un universo
donde las calles son continentes,
la cuadra es un país
y cada casa es una ciudad.
Muchos prefieren no salir
de ese mundo
para encontrar lo que quieren
y lo que no quieren.
Por ejemplo si por innovar
decides casarte con una extranjera
caminas unos pasos
y consigues tu amor en otra cuadra.
Luego cuando tengas hijos
y acuerdas en familia
probar suerte en otra ciudad
solo tienes que cambiar de casa.
Ojo, pero sí un día
eliges salirte de ese universo
¡cuidado!
Te pueden crucificar.

Compromiso

Caía un aguacero
Sobre la ciudad
y yo corría; desafiando al clima
quería llegar al colegio.
Cada vez que afirmaba
los pies en el agua,
mis zapatos lloraban,
pero no alcanzaba a escucharlos
estaban agotados y no resistieron más
se desprendieron las suelas....
Con angustia pare
y la lluvia cesó en el instante.
Caminé arrastrando los zapatos
que ya eran cartón mojado.
Entonces afligido,
deposité mi cuerpo en la silla
de un parque, mientras mi alma viajaba.
Después de horas retorné
y decidí tres cosas;
Una, no ir esa tarde al colegio.
Dos, regresar a pie pelao a casa
y Tres a derrotar en mi vida
la pobreza.

Bernardo Romero Parra. El Poeta de la Comunidad. Escritor, periodista comunitario, docente, gestor cultural poeta de barrio y líder nacional de las Comunas. Nació en el populoso barrio de Daniel Lemaitre de la ciudad de Cartagena, Colombia en 1961, ciudad donde reside y ejerce su oficio de escritor. Realizó sus estudios de Comunicador Social en la Fundación Universitaria Los Libertadores. Ha sido periodista de radio, prensa y televisión. Actualmente escribe una columna de opinión en el periódico El Universal de su ciudad natal. Es autor del Himno de las Comunas a nivel nacional. También realizó especialización sobre Comunidades en la ESAP y a lo largo de muchos años ha sido investigador de la administración distrital de Cartagena, emitiendo acertado juicios. Es afiliado a la Asociación Sindical de Periodistas Independientes de Cartagena. Ha sido tutor de la Escuela de Gestores de Cartagena, Profesor contratado por Orden de Servicios de la Escuela Superior de Administración Publica de Colombia, ESAP. En la actualidad Dirige la Corporación para el Desarrollo Social COEQUIPO desde donde realiza asesoría a varias entidades territoriales como la Gobernación de Bolívar y la Alcaldía de Cartagena.

Ha recibido las siguientes distinciones: Premio al Mejor Dirigente Cívico de Cartagena, en los años 2000 y 2001. Condecorado en el 2005 por la Cámara de Representantes con la Orden de la Democracia Simón Bolívar. Premio por la labor de Gestión Social, otorgado por FUNDACOMUNAL CARTAGENA en 2006. Mención de Honor de la Junta Administradora de la Localidad De la Virgen y Turística, por la labor de apoyo a la participación ciudadana, Años 2006 y 2007.
Es autor de las siguientes obras:
• El libro La Ética y el Dirigente Popular (1999).
• El libro Funciones, Responsabilidades y Procedimientos Legales de las Juntas Administradoras Locales de Colombia. (2001).
• El Estudiante ante los Derechos Humanos y la Participación Ciudadana. (2004)
• El Poemario El Alma en la Comuna (2006)
http://www.barulegazette.com/
http://www.catedraciudadana.blogspot.com/

 Biografía tomada de:Escritores del Caribe

viernes, 21 de septiembre de 2012

Frak Torres Vergel


Cuarenta grados
Sudan los muros, las hojas de los árboles,
el aire pulverulento, la ropa del enfermo,
la piel roñosa de las bestias estivales.

Transpira el virus picante y pertinaz,
la chatarra abandonada en solares desérticos,
la cruz latina de Jesús.

Suda la patraña de ayer,
la ambición desmedida,
la luz que se refleja en el espejo,
la carne de la anguila,
la fiebre sañuda,
los cúmulos níveos a mediodía.

Transpira el paciente ladrillo en paredes de sueño,
las rayas cafés del vicioso comején,
el Tiempo, que hinca sus colmillos
en las gargantas de los hombres.

Carácter implícito
No a todos nos enriquece la Fortuna
No a todos nos da el silencio el Silencio
No a todos nos concede un deseo la Esperanza
No a todos nos sonríe la Alegría
No a todos nos da vida la Vida
No a todos nos defiende la Justicia
No a todos nos prolonga el tiempo la Muerte
No a todos nos hace nobles la Verdad
No a todos nos suspende el Honor
No a todos nos sobrevive el Dolor
No a todos nos abandona la Soledad
No a todos nos escolta el Abandono
No a todos nos adula el Decoro
No a todos nos delira la Locura
No a todos nos castiga tanto la Conciencia
No a todos nos ahoga, casi desahucia, la Tristeza
No a todos nos heroifica la Paciencia
No a todos nos acobarda el Miedo
No a todos nos inspira la suave sensación de los Sueños.

Para cadáveres no estoy en casa
Viajante transitorio de lo cierto al incierto
ante este sueño de vida,
se agota la bruna torcida del tiempo
sostenida en su frágil cuerpo esteárico
adicto a su fantasía de luz.

Tus pasos al borde del trecho
con césped y piedrecillas,
solitarios, vagabundos,
de sino patronímico,
transitan a través del aire otoñal
de la noche a punto de entrar
en el silencio doloroso, desengañado.

Subirás al vagón de fantasmas contemporáneos
bajo custodia secreta,
a la sombra de prójimos intangibles, 
entre tantos miedos movidos
y viejos pronósticos de enigmas en insomnio.

Mañana me dirás
si mentía sobre ese último exilio,
si mi pena es sólo un paisaje oculto en el horizonte,
si es dulce o salado ese mar de la muerte.

Mañana me dirás
si allá se hace huérfana la memoria,
si oficialmente es largo el tiempo,
si el luto del muerto persiste,
si todos aquí somos metáfora de duelos y quebrantos
o alegoría de vivaces desvalidos.

Me contarás
si espantan los espantos,
si es cierto que allí se cura la amnesia de los sonámbulos,
si existe la mala hora,
si se quejan las almas, si se retuercen
y el fragor de sus gritos devasta los oídos.

Mañana, mañana me dirás
si fui sauce o pájaro en el esplendor de otra época,
si hay tinieblas que acarician el delirio,
si ha sido temeroso el baúl corazón,
si los muertos se aman
o si taciturnos alucinamos aquellos ojos milagrosos
y labios de otro mundo.

Pero si sabiéndola pierdo el aliento
no hay prisa para mirar afuera
el imperio de misterios y tormentos.

Mejor me fío
de la selva y sus troncos,
de montañas y puñados de suelo,
del asombro y su paciencia sobrada.

Mejor confío
en el ritmo común de las hojas en movimiento
a la claridad de la luna,
en un río adornado de cielo en vista del ocaso,
en la pérdida absoluta.

Me fío
de ese único instante infalible.

(Poemas tomados de:Poemas Poetas)

Frak Torrez Verbel. Nació en Santa Marta en el año 1976. Es Licenciado en Lenguas Modernas de la Universidad del Magdalena y actualmente está cursando la Maestría en Literatura Hispanoamericana y del Caribe en la Universidad del Atlántico. Escribe poesía y prosa desde los once años. Entre los años 1989 y 1996, realizó estudios de piano clásico y teoría e historia de la música. En el año 2002 fue galardonado con el segundo puesto en la IV Convocatoria Distrital de Poesía organizada por la Fundación Poetas al Exilio. En el 2009 obtuvo el segundo puesto en el Premio de Literatura Ciudad de Santa Marta organizado por la Asociación de Escritores del Magdalena, en la modalidad de libro de cuentos con la obra “Armonías al borde del ocaso”. Ha publicado dos libros de poemas: El primero en el año 2008, llamado “Los Refugios de la Catarsis”; y el segundo en el 2010, intitulado “Farolas en Perspectiva”. Ha publicado también tres comentarios literarios: “Intimidades” de José Asunción Silva; Apología del amor sufrido y delirante; y La figura del miedo y la humillación en Macario.  Actualmente labora con la Universidad Sergio Arboleda de la ciudad de Santa Marta orientando las cátedras de literatura. También, trabaja en la Institución Educativa Departamental “Armando Estrada Flórez” de Riofrío (Zona Bananera) como maestro nombrado mediante concurso de méritos desde enero del año 2006.

viernes, 14 de septiembre de 2012

José Ramón Mercado


            

JOSÉ RAMÓN MERCADO (Colombia, 1937)

 Cuando pasa la ráfaga

Dios sabe del cansancio que instila la guerra
El poema que queremos y que repetimos
La angustia como cuervo que grazna
Cuando pasa la ráfaga de la guerra
La voz arrastrada de la metralla
Que deja sin oficio al zapatero que cose los días
La piltrafa del basuriego de la calle
La carreta más pesada de sus sueños
Al mulero con su tienda ambulante de espejos
A la palenquera acuchillada por el sol de sus pasos
Al lotero que naufraga en su voz
El extraño concierto de incertidumbre de la cuadra
La voz de la guerra se siente en la calle

Dios sabe del cansancio que instila la guerra

Balada del forastero

Cada poeta vive la memoria de
sus ancestros
Jorge Luis Borges

Yo soy el forastero que ingresa a la ciudad
Por mis propios pasos me conozco
Soy de tan lejos como el silencio inexplicable
Como las palabras y los signos
Como la noche tambaleante
Como la tierra y la alegría que han muerto
Y la distancia de las manos que se bifurcan
Y la sazón y el pan duro que como
Y el cielo remoto que lo niega
Y el asombro que cabe en el reflejo de los charcos
Y el miedo destazado como témpano de escombro

Soy de tan lejos como el canto y los pájaros
Como la casa y el silencio y el agua que se fuga
Y el sueño y la agonía atónita
Y el cielo que sangra en contraluz
Y el sol que emigra en la última sombra del día

El regreso a la ciudad me torna forastero
En el instante justo del miedo cotidiano
Sin embargo aquí vivo sin cambiar de casa
Ni de barrio ni de música ni de talante
Soy el que abre siempre con su voz minúscula
Cada día las puertas de la ciudad
Dueño de sí mismo sin una canción antagónica

Plazoleta interior

La escobilla florecida presencia la cruz de la plazoleta
Los tomillos callados la garganta de piedra
El olor de matarratones en la siesta del mediodía
Las campanillas suben la colina
Atisba la piedra silenciosa de los quicios
Hay un sabor a marisma en la brisa quieta
Al pie de la colina está la ciudad y sus voces
-Solitaria como un pájaro muerto en el aire-
Los techos rojizos y la cruz del tiempo agonizan
La iglesia roza el cielo desde lejos
Y la luz violeta de cada tarde que huye
Corta el canto de los sangretoros de regreso
La cruz huele a rosa quemada cada tarde

El viento es una letanía misteriosa
De antiguos amores suspendidos en el tiempo


José Ramón Mercado nació en Ovejas, Sucre, Colombia, el 19 de marzo de 1937. Poeta, narrador, dramaturgo y profesor universitario. Se graduó en Ciencias Sociales y Económicas en la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1963. También realizó estudios de Lingüística y Literatura en la Universidad de Cartagena. Ha publicado, entre otros, los libros de poemas: El cielo que me tienes prometido, 1983; Agua del tiempo muerto, 1996; Árbol de levas, 1996; La noche del nocaut, 1996; Los días de la ciudad, 2004; y Agua erótica, 2005. Como cuentista, ha publicado, entre otros: Las mismas historias, 1974, Premio Nacional de Cuento José Eustasio Rivera; y Perros de presa, 1978, Premio Concurso Nacional Universidad Surcolombia, Neiva. En el prólogo a su libro Los días de la ciudad el crítico José Manuel Vergara expresa: «… Uno siente los pasos del poeta rondando por los sitios más inesperados de la ciudad, mostrándola tal cual es con sus pincelazos de luz y sombra, dejando al descubierto una realidad que no se aprecia a simple vista por la vida atolondrada que discurre por sus calles, avenidas, plazas, tabernas y murallas…» y más adelante, afirma: «…Este poeta ha escuchado solitario el paso del tiempo que todo lo corroe, desgasta y vuelve tristes a la ciudad y a los seres que la habitan, mientras la tarde languidece con su color a muerto, más allá de las murallas y del postrer canto de los pájaros. Mercado es un poeta minucioso. Le gusta desmenuzar la realidad hasta tocar fondo, compadeciéndose unas veces de su soledad; otras veces, mirando la agonía impotente de los demás, pero siempre lamentándose de que la ciudad se haya convertido en una cloaca que respira muerte por los cuatro costados…»

viernes, 7 de septiembre de 2012

Mariana de Castro


Por: Mariana de Castro

UNO ES ASÍ
Vamos abriendo pasos a la muerte
en cada puesta de sol
aferrados al presente
soñamos horizontes
mintiéndole a las horas
siendo que la noche es frágil
morimos con la luna.


PARA QUE NAZCAN PALABRAS EN MI PIEL
He bebido el humo que sudan
los que cantan al amor en primavera
me he sentido habitada por pájaros
que regresan del mar hasta mi sangre
con mensajes de algún dios alucinado
He pretendido recoger luceros en otros ojos
para que nazcan palabras en mi piel.

ME DUELE LA EXISTENCIA
Busco la vida
detrás de una metáfora
y huye ante mis ojos
con la herida del tiempo.

Mariana de Castro. Nacida en Arjona (Bolívar). Pedagoga. Licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad Santo Tomás. Especializada en Literatura, Universidad de Cartagena y Candidata a Maestría en Desarrollo Social en la Universidad del Norte. Fundadora del Taller de Poesía Encuentro con la palabra de Arjona. Es autora de los poemarios Diálogo en silencio (1994) e Instante en el espejo de la lluvia (2005). Coordinadora del área de Humanidades de la Universidad Tecnológica de Bolívar

Tomado del sitio: Revista Común Presencia