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jueves, 19 de mayo de 2011

Alexandra Addres Guzmán


Mi Testamento

Te he nombrado
mi único heredero
a partir de hoy
eres dueño absoluto
de una boca golosa e insaciable
de unas manos traviesas
inquietas y curiosas
de un cuerpo
impaciente insatisfecho
y exigente
y de un cofre codiciado por piratas
aunque enmohecido por el tiempo

Cuando quieras
puedes tomar posesión de todo.

Advertencia

Si te vas
te juro que no habrá lágrimas
ni lamentos en tu honor
lo que sí te prometo
es que  a tu retorno
ni mi cama ni mis manos
estarán vacías.

Otra versión del paraíso

¿Por qué abandonas el paraíso
si aún no hemos pecado?

¿Acaso le temes a la serpiente
o ya no te provoca la manzana?

Recordando en soledad

Cuando la soledad me desnuda
balanceo apaciblemente
la mecedora de los recuerdos.

Entonces
me adueño de tus manos tibias
y las extravío por mis pasillos
para que sacudan las telarañas
que el último verano me colgó.

Cuando la soledad me desnuda
copulo dolorosamente
con los recuerdos.

Escogencia

Te devolveré el cofre de ilusiones
que me regalaste
se me ha encorvado la paciencia
de llevarlo a cuestas.

También te devolveré
los retazos de caricias
con que intentaste adormecer mi cuerpo.

Solo me quedaré
con la huella indeleble
que tu ansiedad desenfrenada
me dejó sobre la piel.

Reto al olvido

Si crees que me has olvidado
evita que tus manos se acerquen a mis palomas
podrían intentar volver a atraparlas
y entonces tu indiferencia se haría triza.

Si crees que me has olvidado
devuélveme los gemidos
de las noches que te regalé
podría ser que quisieras volver a escucharlos
y tendrías que romper
el cristal de tu abstinencia.

Si crees que me has olvidado
te reto a un duelo cuerpo a cuerpo
sin tregua ni testigos
y te juro que si sales ileso
tu trofeo será mi olvido.

Interrogantes de media noche

¿Por qué permites
que mi cuerpo pernocte lejos de tus manos
si bien podrías culparlo
de tus noches de insomnio?

Retorno a la manada

¿Qué lejanos andurriales
soportan el trote incansable
de tu desenfrenada cabalgadura?

¿En qué turbulentas aguas
y marchitos pastizales
mitigas la sed y el hambre?

Retorna a la manada
corcel indómito
que hay una potranca impaciente
añorando tus relinchos.

Esperando un cambio de estación

¿A qué temes ahora
cuando ya la nieve de la indiferencia
cubrió totalmente la piel de mis deseos?

¿Crees acaso
que el fantasma de mis sueños
aún deambula en torno tuyo?

¿O temes que cualquier noche
mi estrella ascienda a tu cielo
y desnude con su fulgor
tus revestidas apariencias?

Descuida
Este verano presagia tormenta de olvido

La costumbre hace ley

Mira si la costumbre hace ley
que a pesar de tantas lunas pasadas
este cuerpo no resiste
el vagabundeo de otras manos por sus rincones
y lo que es peor
prefiere hacer el amor con los recuerdos
antes que acceder a los caprichos  y embates
de otro cuerpo.

¿Quién romperá el cristal?

Esta ausencia de caricias
me está adormeciendo la piel


Las golondrinas de tus manos
ya no vienen a veranear
ni el furioso mar de tu deseo
retoza sobre esta roca solitaria.

Se me está adormeciendo la piel
en la mecedora de la espera.

Ironías
¡Quién lo creyera!
Mientras tú despilfarras
caricias, sudores, gemidos
y ofreces amor a corto plazo
yo me desperdicio
en la anchura de esta cama
intentando suplirte
con la almohada.

Invierno sin tregua

A mi edad
al cuerpo no le basta
una llovizna nocturna
ni el rocío mañanero

Como tierra seca
añora lluvias abundantes
y continuas.

A mi edad
los rigores del verano
son fatales.

La diferencia

Me gusta
que te sumerjas en otras aguas
que te empalagues de otras bocas
que te desperdicies en otros brazos
para que al retomar al nido
notes la diferencia...

Maniatando al hastío

Cuando te hastíes
de recorrer tierras baldías
penetra en mis dominios
para que te diviertas
escalando colinas y descendiendo valles
y si eso no te basta
intérnate en mi selva
y dale caza al único animal
que a duras penas allí sobrevive

Temor al rechazo

Señora
si ese hombre permanece a su lado
no crea que es por amor
sino porque él sabe
que en mi mundo
ni recibo mendigos
ni acepto migajas.

Los estragos del amor

En mis años mozos
el amor fue mi huésped de honor
se paseó por mis pasillos
como Pedro por su casa
espantó las palomas de mi inocencia
saqueó mi caja fuerte y lanzó al viento
la cometa del retomo.

Hoy a mis años
a nadie doy posada
estoy en bancarrota
y el amor olvidó mi dirección.

(Tomado del libro: CINCO POETAS SUCREÑOS)

ALEXANDRA ADDRES GUZMÁN. Tolú (Sucre, Colombia), 1960. Miembro del grupo literario Umbrales, de Tolú. Exdirectora de la Casa de la Cultura Héctor Rojas Herazo de Tolú. Su poesía se ha difundido en numerosas revistas literarias. Fue incluida en la Antología de la poesía sucreña contemporánea II, (1996), y en Poesía y poetas de Sucre, (Bogotá, 1996), Poetas en el Camino, (1998) y Cinco Poetas Sucreños (Antología 1999).


viernes, 13 de mayo de 2011

OSMEN WISTON OSPINO ZÁRATE

ARROJA LOS PERROS AL POZO

Si la muerte se tomase vacaciones, Seguramente el lunes iría a clases y todo seguirla igual
Niño de niebla.

El letrero es contundente. Lapidario.  Aquí no hay espacio para perdedores .El aula es espaciosa, un abanico ruge y el otro descansa desde hace tres meses. Las paredes de ladrillos a la vista son un muro de agravios. Hay manifestaciones amistosas como: Brenda cara de v... ,Juan Carlos es la loca de ... o Joel y Jonathan son n ... Hay expresiones afectivas como: el profe de inglés se comió un perro y se le pudrió en el estómago ... Morales es  un  malparido ... o  bienvenidos  al aeropuerto...  Del patio  aledaño llega un  hedor pútrido. Una cerrera  combinación  entre  sudor fermentado, el mal aliento del Maestro de Inglés y el barro de las porquerizas.-Morales Manuel, la tarea -Ya lo dije, tiene mal aliento. Soy Morales por el lado de mi mamá, la  imagino  en  alguna  casa  del  Norte despercudiendo atrocidades, depurando estupideces, brillando vanidades y barriendo debajo de los tapetes crímenes. -Morales, la tarea- Insisto, tiene un aliento de bóveda mortuoria. A lo lejos los niños de preescolar son contados por la Rectora con fruición. Son una especie de patrimonio para el futuro del país. Los acaricia y saca cuentas. Los abraza y multiplica esperanzas. Los besa y los babea. Ya tiene las dos pensiones. El Maestro de Inglés ladraba:  desempeño  bajo, reunión  con  los Coordinadores, llamado a padres de familia, hijueputas, mediocres, llamado  a la  Secretaria  de  Educación,  al Alcalde, a la Ministra, a Chuky Santos ... Y nos volvió a mentar la madre, solo por no traer una tarea del pendejo verbo To be.

La brisa se acurruca en los árboles de mango, levanta una polvareda en el centro del campo de fútbol, nos anuncia que el recreo está en veremos. La clase de inglés retoza en el campo de juego y a mi modo de ver pierde 3 a 0. La oficina de Coordinación posee un poderoso aire acondicionado. Mi salón de clase  en cambio tiene un tigre cansado por abanico. Mi mamá me mira con lástima. El Maestro de inglés se deleita con el prontuario presentado por la dirección de grupo. Los coordinadores de academia y convivencia quieren impedir  que  un  nuevo  Pablo Escobar marque territorio. Tengo 11 años y una hijuemadre hambre. El listado de acusaciones en mi contra comienza por tirar papeles al abanico, marcar con mi nombre el pupitre, pintar un pene en la silla de lngrid, no traer la pendeja tarea del verbo To be, quedarme un tiempito más en el recreo, no escribir en la clase de Ética, balbucear el himno nacional en el acto cívico, sacarle la madre a la Maestra de Sociales, me leyó los labios, y por inventar que Verónica era mi novia.

Todos llegan a un consenso para mirarme feo, reprenderme horrible, intimidarme con  un futuro siniestro y, para colmo me hacen firmar unos papeles, en los cuales me comprometo a portarme bien. Mi mamá aceptó sin decir nada, certificando con un silencio cobarde que soy un facineroso en ciernes. Un pequeño monstruo que puede fácilmente incendiar a media humanidad, colocar una bomba Molotov debajo del vehículo del Profesor de Matemáticas o instalar meticulosamente clavos punzantes en la silla de la Maestra de Ciencias. Tengo 11 años, ninguna moneda en el  bolsillo, y Lina, la  niña  más  hermosa  del curso queriéndome matar por alabancioso. La reunión duró 40 largos minutos. Mi mamá suplicó por mí y recordó con lujo de detalles el excelente comportamiento y las inmejorables notas de todos sus ilustres ancestros. No si de  quién  hijueputa  soy  hijo  yo, pues la alcurnia académica de mis familiares, me colocaban como la oveja negra de toda la prole.

Salimos  sin  decir  nada.  Bueno,  mi  mamá  iba avergonzada,  supongo. Me  acarició la cabeza y murmuró algo, como una oración de esas que hace todas las noches y no funcionan. En el fondo de su alma de madre le quedaba difícil extenderme más castigo. Camina encorvada de tanta pobreza. Sus ojos verdes amenazan  con volverse grises. Se va en silencio, muriéndose por dentro. Abochornada. Mirando al cielo y maldiciendo la hora en que mi papá la dejó encartada conmigo.

La noche fue larga y soñé con delfines dorados nadando en la alberca del patio. Soñé que tenía 25 años y que era Maestro de inglés. Pero, sin mal aliento. Soñé con el verbo To be, are you hungry. Tuve sueños humedecidos con Lina  y el despertar fue delicioso. Soñé que mi madre se sentía orgullosa de mi, pero que va, me desperté y de nuevo tenía 11 años, no había hecho la tarea de inglés, no tenía el diccionario y el orgullo de mi madre se transformaba en insultos hirientes que dolían adentro.

La mañana está rojiza. Voy al colegio por  mi porcentaje diario de injurias. El hecho que haya hecho las tareas no me va a salvar de lo que sabemos. De algún lado saldrán las humillaciones: confundiré  a Rafael Pombo con Rafael Nadal, a Florentino Ariza con Chepe Fortuna, a Simón Bolívar con Cristiano Ronaldo, a la gramática con La hija del mariachi y al Padre Nuestro con el último éxito de Kvrass. Aquí va  ve vaina, aquí hay algo raro, cuando tú me miras, cuando yo te miro, aquí hay algo raro ...  Creeré que el Maestro de inglés habla inglés, que la queridísima Maestra de ciencias es científica, que el cero es igual a la o y que el cuadrado tiene 4 lados.  Eso es lo que le gusta a los Maestros, que uno crea. A partir de ese cambio de actitud aplaudido por todos, ganaré diplomas simulados  y banderitas cadavéricas. Izaré el pabellón con el pecho henchido de farsas, seré el monitor petulante del profesor de español y entraré al reino del mal aliento del Maestro de inglés.

Pero eso no cambiará al mundo, cada quien iremos por el lado más aborrecible a encontrarnos con nuestras desgracias, todos trataremos de escapar del abismo, de los ladridos enfermizos del maestro que no habla inglés, pero enseña inglés.

-Morales Manuel, la tarea- Escucho el gruñido. Lo miro apoltronado en la ignorancia, le llevó la tarea tal cual la pidió: tinta roja para los títulos y subtítulos, tinta azul para las respuestas, márgenes en tinta verde, una manzana de mil pesos enviada por mi mamá y una sonrisa amariconada de obediencia. –Excelente, se dio cuenta que si se puede, Morales-
Su mal aliento se enreda melancólicamente en el aire cansado del viejo abanico y lo olfateamos todo.
(Tomado del libro: SIN FECHA DE VENCIMIENTO)

OSMEN WISTON OSPINO ZÁRATE. Pedagogo  (Normal   Marina  Ariza Santiago),  Administrador  Educativo ( Universidad San  Buenaventura),  Especialista en Metodología para  la enseñanza  del español    la literatura  (Universidad  de  Pamplona),  en Educación con énfasis en evaluación educativa (Universidad Santo Tomás) y Diplomado  en Políticas Educativas Públicas (Universidad Pedagógica Nacional).
Docente en propiedad de la Institución Educativa Leónidas Acuña, Catedrático de la Universidad de Pamplona y la Fundación Universitaria del área andina. Coordinador de Educación de la Fundación para el desarrollo de las competencias de talento humano - FUNDECOTH.
Poeta, narrador. conferencista y experto  en temas pedagógicos, didácticos, literarios y evaluativos.  Autor de los libros: Tejiendo esperanzas (1995), La excusa de los confines (1997),  Manual  para vigilar los sueños (2005)    Manual de términos básicos para abordar con éxito las pruebas de estado (2007). Colaborador eventual del Periódico  capitalino; Escuela, país, tinta. Parte de su obra literaria, pedagógica, didáctica, artículos y ensayos están publicados en: www.osmcrwspino.blogspot.com
Finalista del Concurso regional de Cuento ( 1999), Concurso universitario de Poesía (2.003) y del Concurso departamental de Cuento (2008)


sábado, 7 de mayo de 2011

EDGAR CAMARGO PERALTA

DEL POEMARIO: ACORDEONEMAS

ACORDEÓN
Diatónico alcahuete
vigilante del tono cromático que tienen los abrazos
mientras acuerdan el siguiente pase.

Y yo solo en los dominios de la ciudad
experimentando las mismas dolencias.

TONO MENOR

Recojo las noches del plenilunio
para alumbrar mis canciones
para interrogar mis caminos
para rimar las metáforas descalzas de mis tristezas

para rimar las metáforas
                        esas metáforas calladas
                                                silenciosas
                                                cómplices
que han escapado de nuestros cantos
mientras el tableteo sonoro y cobarde
de otros cantores sin ritmo, ni rima
impone la teoría tenebrosa de cantatas
                                                 infernales.

DEL POEMARIO: LA HENDIDURA DE LOS DÍAS

DECANTADO

Vierto estas asíntotas aspiraciones poéticas al norte de este verso.

A LA DERIVA

Embriagado de aurora
abrazo tu espalda.
                        Caminas
dormitando palabras
hacia el nordeste
de tu aposento compartido.

Escritora de ranchería urbana
te abandono inconforme
dejando tu ebriedad a la deriva.

MOCHILA I

            El paseante de aquí
                                   de allá
se llevó en la mirada
el relato aborigen
tejido
en cuerpo de vasija hilada.

MOCHILA II

Cual lecho lacustre
sus ojos inundan
con lacrimales suspiros
los renglones tejidos
en tu cuerpo recipiente.

Ahí en el cemento
a espalda del mar
están expuestos añales de misterios.

FLUVIALÍA

En canto de ola se anuncia
                        Piquería de fluvialía.

El nordeste festeja verseando el amor-
                                                    amor.

AERÓBICOS

Asisto a la convocatoria
de océano
sin tarjera de invitación
oficial.

Solo me atrae de mañanita
saber que tus ejercicios
en la playa
mejoran mi salud ocular.

DEL POEMARIO: DE TODAS MANERAS           

BUSCO UN INQUILINO
“…he querido…ofrecer
mi colección de miserias…”

Juan José Arreola

Arriendo esta oportunidad de tenerte
abrazada a mis deseos fatigados.
Arriendo esta ocasión
antes de que el horizonte de mis finanzas
se devalúen en la bolsa irritada de tus insultos.

Se desvaloricen más que estas miserias
que arrastro conmigo.
(Reconozco el lugar común)

Miserias que constituyen
el salario confuso del sustento
                                   de toda mi vida.

SÁBADO POR LA TARDE

Confundo a veces una novela
con cualquier artefacto
recién inventado.

No tengo explicación
práctica
ni científica
para esta confusión extraña.

Al parecer
hay veces extremas
en que soy alérgico
                        a la lógica.

AHORA

“Soy para ti estos libros que dejamos caer”
Jorge Rojas
Prófugo de tus ínfulas
renuevo mi escritura
con adornos
con devaneos
con desarreglos
que nos alcanzan para medir la prosa épica
con la que impediste
detener las ficciones
que iniciamos aquel sábado por la tarde.

FECHARIO

“…y para mí era un motivo de gozo su timidez”
Guy de Maupassan

Estas palabras nacen escondidas
más allá, mucho más allá
de esa antigua timidez
que desde siempre interpela
cada uno de mis versos,
incluso está apuntalada
en un dieciocho de diciembre
antecesor navideño de este destino
y del año nuevo de mi  escurridiza alegría.

Tú lo sabes porque llevas mi fechario
Como recóndito tormento de mi transcurrir
Como boceto inconcluso de cualquier día.

EDGAR CAMARGO PERALTA
Licenciado en Lenguas Modernas de la Universidad de La Guajira y Especialista en Metodología de la Enseñanza del Español y la Literatura de la Universidad de Pamplona. Labora como docente en la Institución Educativa Técnica Agrícola Ismael Rodríguez Fuentes de El Molino, La Guajira. Mención de honor en el Premio Compartir al Maestro, 2005. Cuentos publicados en las antologías Renata Guajira 2007 y Renata Valledupar 2009 y Antología de escritores de Maicao los nuestros, 2011. Mantiene inéditos los poemarios Acordeonemas: versos hechos para entonar ensueños,  La hendidura de los días y De todas maneras. Organiza desde 2002 el encuentro de escritores guajiros en El Molino La Guajira.