Dora Isabel Berdugo Iriarte
Vengo de un lugar Y a muchos otros debo partir Debo descubrir imposibles Desterrar la estridencia de las calles Y compadecerme de los que pasan sin saber si son estúpidos o necios Estoy entrando Al lugar del cuerpo Lo entiendo al sellar la puerta Reveses Hay en ti Una falsa dulzura Una mezquindad sin límites Y una capacidad infinita de ocultar tu maldad Te aproximas con sigilo Dices lo justo y sonríes Piensas que puedes atraparme Y quedarás preso de tu propia trampa No acudiré en tu auxilio No soy ingenua No te temo Sólo quiero asegurarme Aciertos La prudencia impone distancia Sueños, vocaciones comunes y lugares Apuntan a mirarnos de frente Es preciso dejar de evitarnos Y empezar a vivir Con la paz De quien No tiene culpas Las razones del silencio No preguntes Por qué no acudo cuando me llamas Hace tiempo la memoria Abandonó mi cuerpo Y sólo tu olor permanece Aquí donde la luz no me llega...