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miércoles, 10 de noviembre de 2010

PEDRO OLIVELLA SOLANO

LLUVIA DE INFANCIA

La lluvia sobre los techos de zinc es una música de mi infancia
En el vientre nocturno de la hamaca se mecían mis nueve años
- “Están lavando el mundo”, murmuraba mi madre

La santidad del agua es un recuerdo antiguo
Yo imaginaba ángeles restregando montañas

El mundo limpio se acostaba conmigo.

CONFESION

Perdón pido a mi infancia
Porque tuve caucheras para matar los pájaros
Porque le declaré la guerra a las lagartijas
Porque Michín fue mi héroe favorito
Porque le tiré piedras al techo de zinc de un vecino malvado
Porque le pegaba patadas a los perros
Porque me orinaba en el hoyo de las hormigas
Porque culpé a mi hermano inocente para engañar la autoridad paterna
Porque hice trampa en los exámenes de la escuela
Porque me hice la paja a nombre de mi joven maestra
Porque intenté culiarme una gallina de la granja
Porque quería crecer y emborracharme
Porque tuve un trompo charrancho
Porque puse cuchillas en la cola de las cometas
Porque tenía pecueca en los zapatos y me gustaba olerla
Porque engañé a la señora de la tienda
Porque me comí un queso ajeno
Porque aprendí a llorar de mentira
Porque a los doce años ya tenía una pandilla
y un revólver de palo llamado Tío Conejo

OTROS RECUERDOS DE INFANCIA

El Río Cesar era el camino de agua por donde navegaba una Piragua
Escalona había hecho una Casa en el Aire

Los mangos maduraban por el beso de un pájaro
Las flores tenían labios que sabían a perfumes

Los caballos del cielo esparcían los relámpagos
Las nubes eran vacas que parecían espumas

Los cerros tenían nombres de mujeres desnudas
Los árboles lloraban la ausencia de la lluvia

Mi perro era un dragón clandestino y enano
La luna era de queso y vivía en la cocina

Recuerdo que la noche era una piel oscura
Un mar de cucarachas asustaba mi infancia

MAYO

Sonaban las campanas de mayo
Un rosario de pájaros volaban por el cielo
Hasta el oído de las casas dormidas

Todo lo despertaba el pregón infantil del campanero
El sol era un leve fuego cristalino que inauguraba el día

La Virgen se asomaba en las hamacas de los niños dormidos
Les traía pan de nubes a los ángeles que cuidan a esos niños


OTRA SERENATA

Cauce de trasnochados ebrios
las calles inestables convergen la ventana
La muerte es un olvido en el barrio que amamos
La música es un pájaro que atraviesa paredes
y construye su nido en tu sueño fragmentado

SIGLO XX

Recuerdo el Siglo XX desnudándose el sexo
El cine, las revistas, la Internet
Freud diciendo maldades

Pero en el desacuerdo de esos años
Me atrevo a proponer como símbolo sexual
A las muchachas de los Supermercados
(Creo que todos tenemos razones personales)

Generosas del rostro sonríen como un producto
Sus uniformes insinúan las mercancías
Su atención es una promesa a los íntimos deseos
Sus ademanes románticos al servicio del Capitalismo
Generan una simbiosis excitante en la sociedad de consumo

Descarto a las princesas atrevidas e infieles
A las santas y su amor anoréxico por los pobres del mundo
A las desgastadas prostitutas
A las actrices de papel y pantalla
A las peliteñidas de farándula

( Excluyo a las de look irreverente
porque a ellas pertenece el Siglo XXI
- si no ganan los Gay - )

La única competencia para mis candidatas
Serían las elegantes mujeres de negocios
Y las bien ubicadas en la nómina de la burocracia
Pero se eliminan por sus ambiciones
Y sus comportamientos masculinos con el poder

Insisto en las muchachas de los supermercados
Como símbolo sexual del Siglo XX.

ORACION EBRIA

Viento ebrio que vienes de la Sierra
Sácame del rincón triste de la abstinencia
El patio de la lucidez me atormenta
Bajo estos árboles que esconden la lluvia

Viento ebrio que vienes de la Sierra
Condúceme a la vereda borrosa
Llévame a los lupanares donde nació mi vida
Para resucitar de esta muerte sobria

Viento ebrio que vienes de la Sierra
Déjame ver al ciego que toca el acordeón
Para preguntarle dónde está la canción verde

Viento ebrio que vienes de la Sierra
Escucha mi temerosa oración
Déjame caer en todas las tentaciones

VIUDA

El hijo huérfano de tu vientre podría ser hijo mío
Padre sobreviviente a otros que también te amaron
Los perdidos en sus fosas comunes sin memoria

Tan sensual entre lágrimas tu preñez viuda
La huella redonda del muerto no perturba mi lujuria

Tu cuerpo vivo y fértil no reclama fantasmas
Ya no importan los celos de esas tumbas furiosas
Sobrevive un recuerdo delgado y seductor
Otras noches que vuelven a entregarme tu cuerpo

POETICA 1.

¡Oh! La mala poesía de amor, sólo será remplazada
por otra mala poesía
Como se remplazan los amantes por otros amantes
Y se acumulan en el recuerdo como rosas o cicatrices

POETICA 2.

Los malos poetas se salvarán siendo buenos amantes
A los buenos amantes se les perdonará la mala poesía.


NACIMIENTO DEL ACORDEON

Corría el viento disuelto y libre
Su paso era silencioso como una sombra líquida

La mano que construía el mundo dijo:
Hay que atrapar a ese pájaro

La voz que la acompañaba respondió:
No hay jaula para el ave del viento

Entonces se hizo el Acordeón.

LA AMISTAD DE DIOS

Adán toca un aire de pájaro con su acordeón

Dios está ebrio
y lo llama compadre


CANTO A MI MISMO

“Me celebro y me canto a mí mismo”
Walt Whitman
Mi oficio es el arte de la poesía
Con mi acordeón al pecho les rompo en mil estrellas el corazón a las muchachas
Yo no vine a traer la metáfora chueca de los rebuscadores
Ni traigo el paño de lágrimas de las verónicas

Mi vocación es la alegría
Estoy contaminado por la risa genuina de los amaneceres del Valle
Tengo asiento en la calle por donde nunca pasan trenes entristecidos
Al árbol del buen fruto lo aboné con mis manos

Le cerré los bolsillos a los malos amores y no uso las monedas de la melancolía
Soy el mejor poeta porque canto sabroso, mientras los otros lloran su fingida amargura.


PEDRO OLIVELLA SOLANO, San Diego, 1967. Escritor y abogado. Miembro fundador del Café Literario Vargas Vila y actualmente integrante del Taller de Escritura Creativa RENATA - Valledupar
Sus primeros poemas en 1984 aparecieron publicados en El Diario Vallenato y en la antología Nueve Poetas Cesarenses y Tres Canciones de Leandro (1988). Publicó “5 Poetas Vallenatos del Siglo XX” (2005). Ganador del Premio Departamental de Poesía del Cesar en el año 2007 con la obra “Recordatorio del Amor y Otros Incendios.” También ocupó el Primer Puesto en el Concurso Departamental de Poesía 2009, con los poemas Valle del Acordeón y otras Estancias.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buenos poemas los de Pedro Olivella Solano, es un gran poeta. Felicitaciones

Álvaro Maestre García dijo...

!Bravo Pedro! Extraordinaria muestra que son (como el icebarg)* apenas un asomo de tus intactas capacidades. !Te felicito mi hermano!
*Palabras de Hemingway, (respondemos todos: "Te alabamos también señor"

William De Ávila Rodríguez dijo...

palabra poética

Dr.Ricardo Lopez dijo...

Bueno saber quien es mi profesor.!!...