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domingo, 22 de enero de 2012

Diógenes Armando Pino Avila

Evadiendo la misteriosa puerta del olvido

Por: Diógenes Armando Pino Avila Textos tomados del libro inédito: Evadiendo la misteriosa puerta del olvido.

Aseadora

Muchacha que furiosa tiras la escoba
y el trapero cuando limpias los pisos,
muchacha que fácil te sonrojas
cuando te hablo de tus hechizos.

Cuando te agachas y el trapero mojas,
siento que por dentro me petrifico,
ya que al agacharte a mi vista arrojas
un panorama que me deja bizco.

Muchacha de formas voluptuosas,
que afanosa arreglas el desorden nuestro,
muchacha de piernas largas preciosas

Que rítmicamente mueves tu cuerpo
cuando barres –yo pienso mil cosas–
¡eres capaz de levantar a los muertos!



Voluptuosidad

Armoniosas curvas sinuosidades
de su hermosa y delicada figura,
se marcan bajo el ceñido traje
de ésta provocativa criatura

De andar grácil, bella entre las beldades.
¿Quién pudiera acariciar las estructuras
cimbreantes que cubre los encajes
de su traje –fachada de su arquitectura-?

Cómo deseo alzarme por las escaleras
torneadas de sus sensuales muslos,
y llegar a su pubis a la carrera...

Llegar a sus senos, su boca de breva,
asomarme a sus ojos, ver otros mundos,
bajar a su pubis ¡Qué ventolera!


De maestro

Trabajando llevo ya dos meses
sin nombramiento, sin sueldo, sin nada.
Este es uno más de los reveses
que sufro en ésta vida ¡que trastada!

Tengo que lavar y planchar la ropa
yo mismo, jorobado en un aguamanil.
Y esto no es nada, –una pequeña cosa–
¡tomo sopa de cilantro y perejil!

La paso sin un cuarto en los bolsillos,
ésta es una situación más que infernal,
no tengo con que comprarme un cigarrillo,

ni una aguja, ni un mísero dedal
y he de andar así, como los grillos
cantando hambriento ¡en actitud filosofal!

En el zoológico

Hoy fui a un zoológico –cautiverio
de elefantes, tigres, cabras y leones–
y lo observé todo con un criterio
científico, haciendo lucubraciones.

Me entretuve con las cebras –misterios
de su piel, de los presos sus pantalones
y camisas de rayas blanco y negro–
y las melenas hippies de los leones.

Todo me inquietó. Las fieras hoscas,
los chimpancés graciosos y distantes,
los hipopótamos de narizotas

grandes... y más que todo el instante
en que unas despreocupadas moscas
¡hacían el amor, sobre un elefante!

Liky

Muy especial es mi lanudo perro
lindo, color blanco con chocolate
–de vez en cuando hace un disparate–
micciona en los postes y ladra a los carros.

Saluda afanoso, me ensucia de barro,
colecciona juicioso mil cachivaches,
rompe juguetes, adornos y jarros,
lame la boca a quien se agache.

De noche ladra, corretea los gatos,
eróticamente persigue perritas
y a la luna le ladra sus cuitas.

Pasar me ha hecho, malos, muy malos ratos
Cuándo se le ocurrió, ¡vaya que cosita!
morderle la nalga, ¡la nalga al curita!.

Imprevisión

Hoy morenita del alma me dices
que me quieres, y yo con gracejo
te comparo, con las turbias perdices
que andan por los caminos del potrero.

Hoy morenita del alma quisiste
hacer de mi amor monumento postrero
y en la cama lasciva te desvestiste
con inquietos movimientos ligeros.

Más no me precaví, ni te precaviste
–mientras caía el torrencial aguacero–
que tu hermanito fue capaz de seguirte

y todo tembloroso bajo el alero
escuchó inquieto lo que me dijiste
y nos observó por un agujero.

Matrimonio en la aldea

Chisporroteaban los cirios
de la parroquial iglesia
consumidos en martirios
y espasmos de epilepsia.

La pareja de rodillas
desesperada espera
con los nervios de puntillas
la bendición casamentera.

Dos beatas cuchichean
entre salves y avemarías
todos los sucesos del día
de la decrépita aldea.

Muy alta la temperatura
siento aún junto a la ventana
–y pienso– como estará el cura
con tanto adorno en la sotana.

El calor está que abrasa
en la iglesia de la aldea,
y el cura a las beatas
mata el hambre con par obleas.

El presbítero santo esteta
de la eclesiástica y santa jaez
bebe vino, mientras reseca
está la garganta de éste feligrés.

Por fin! la perorata sagrada
llega a su feliz culminación
y a la pareja, le da dos cruzadas
¡como si les hiciera un favor!

Nocturnito

Croar de ranas, cantar de sapos
iracundos mosquitos de fuerte punzar
ladridos de perro, erotismo de gatos
escucho aburrido en mi soledad.

Desalentado concentrarme trato,
ingentes esfuerzos por mi inspirar...
inútil todo, recojo mis trastos,
furioso decido irme a roncar.

Me tiendo horizontal en el lecho,
inútilmente trato el sueño llamar,
cuento ovejas, las vigas del techo.

Duermo un ratito, vuelvo a despertar,
la noche pasa corriendo derecho
¡maldito insomnio, insomnio infernal!

Emigración

Tránsfuga de toda estirpe
Retorna por estos lares
Rumiando los pesares
De este, mi pueblo triste.

Renegando del mosquito
Del calor y la pobreza,
buscando pueblo más bonito
abandonaron con presteza

al villorrio que sin reparo
le cubrió sus desnudeces,
les dio cobijo y amparo

y suplió sus estrecheces,
pero ellos con desparpajo
insultaron con creces.

Inmigración

Pero Dios que no perdona,
A quien al padre ultraja,
Les quiso jugar la broma
Del retorno sin rebaja.

Y    con el petate en el sobaco
Van apareciendo en tropel
Buscando el espaldarazo
Que les ayude a mal comer.

Y    sin vergüenza ninguna
Se pelean la burocracia,
Y    disciernen en tribuna

Con elocuencia batracia,
Exponiendo ideas sesudas
Conque salvan a la patria.

Ancestros

Entre liencillo y popelina
Tafetán y seda gránate
Y una ignorancia supina
De la lengua de Cervantes.

Llegó el bisabuelo turco
Con su hablar enrevesado
Negociando sus productos
A esta tierra del pescado.

Dando a mi pueblo lustre
Con su descendencia grande
De cachibacheros ilustres

Donde resalta el talante
Que a su biznieto nutre,
Ahora que es nuestro alcalde.

Plus ultra

Con voz aguda y disonante
Habla ex cáthedra a los paisanos
Con una verborrea desbordante
Predica sobre lo divino y lo humano.

Es que este ínclito pedante
Que menosprecia a sus hermanos
Cree que es el único pensante
Y    que a todos nos tiene entre sus manos.

Y    en las parrandas que él dispone
Donde liba alcohol en compañía
De una cohorte de adulones


Que aceptan su argumento sin porfía
Mientras emite a raudos borbotones
Ecléctica bazofia, o clásica porquería.

Ediles

Lo más granado de la fauna nativa
Está representada en los ediles
De mi pueblo, casta escogida
Para manejar los asuntos civiles.

Ventilan problemas miles
Exigiendo su tenaz mordida,
-Por ejemplo cuando eligen-
¡Personeros a su medida!

Y a la oposición –que causa estorbo-
La excluyen del pastel sin disimulo,
Como premio reciben jugoso sorbo

Presupuestal. Y estoy seguro
Ejercerán per saecula saeculorum
¡Su indeclinable profesión de lameculos!

Eiusdem farinae

Megafonea y dice disparates
El peluquero –o mejor- el estilista,
Que es amigo intimo del alcalde
Y a la oposición desacredita.

En campaña es orador y despotrica
Del contrario, con sádica altanería,
Y la máxima autoridad acolíta
Sus desplantes –y también su sodomía-

Recibe emolumentos del erario
Público, sin tener oficio conocido
Nadie sabe por qué cobra salario

Pero se presume -hay un cocido-
Es algo raro, obscuro y estrafalario
En que los dos andan metidos.


1 comentario:

Álvaro dijo...

!Buena compadre!...Me agrada que volteé los ojos al soneto, presa preciosa de la literatura que hay que cultivar con esmero. Con el primer soneto que publicó, le conocí en el concurso Materilización de la inacisible, donde Piter. !Un abrazo!
Álvaro Maestre García.