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domingo, 6 de noviembre de 2011

Yadira Vega Mendoza

(Tomado de Revista Letras. Número 2, año 1, octubre de 2011)
Héroes de guerra
Como bejuco seco su brazo reposa
y su enlutado cuerpo lloró de ira.
Los dedos emprendieron la partida
 llevando un apellido hasta la fosa.
Su aliento fúnebre.
Esa sonrisa perdida en el tiempo,
con su mirada opaca
y un lápiz le exigía a su brazo izquierdo.
Cayó el sombrero, cubrió su sombra,
dejando ver arrugas en su frente
y con alfombra de prisioneros,
amontonados indiferentes.

Hechos
Crecen manos abriéndose espacios en la tierra santa.
Lloran los hombres para ahogar su ignorancia.
Corre el deseo para estrellarse contra cuerpos ansiosos.
Se descalza el espíritu para tocar la alfombra de antojos.
Se escupe el lodo con sabor a ajenjo.
Respiro el aroma a carne cruda
y en mi pupila destierro la belleza engañadora de mi ello.
Forcejeo con mis rodillas para no venerar tu figura.
Solo me someteré  a mí misma.


Amo mi tierra
Anochece en mi piel y en el letargo del sueño
la serpiente merodea  en un bosque de muslos.  
Se abren bóvedas para hospedar a los muertos.
 Cobra intereses la deuda del imán.
Labran la tierra mis pasos al andar.
Llora mitierra.
Se ahogan mis palabras cuando pienso en ti.  
Se inunda el Valle con lágrimas de la Sierra
 que fueron derramadas en el Guatapurí.

Dualidad
En una tarde huracanada
Se tejen con tus cabellos trampas para peces.
Arrasan mis pensamientos como lava caliente,
rescatando  la duda y los rencores.
Bajo la lluvia  se decolora  tu aliento 
y con la luz de un relámpago,
se prende la mecha de tu pecho.
Escupe el cielo las calles y se evaporan hedores.
Ronca el trueno enfurecido  sembrando   pánico  a  las palmeras
que se inclinan al paso del viento.
La intrépida brisa levanta la falda del mar
 haciendo pases de cumbia.
Son una sola mis lágrimas con la lluvia,
son una sola mis lágrimas con las tuyas.

Yadira Vega Mendoza, de San Juan del Cesar, Guajira. Esteticista e Instructora de gimnasia. En la actualidad reside en Valledupar repartiendo su tiempo entre sus pasiones: Familia, trabajo, poesía y teatro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yadira, mi hermano Pino, no sólo es una mujer bella que vuelve bella con su estética a los demás seres, sino que hace de la palabra una alfombra mágica para transportarnos a mundos más vivibles. !Por eso es ficha fija en todos nuestros recitales!
Álvaro Maestre García.