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viernes, 8 de abril de 2011

Raúl Gómez Jattín

EL DIOS QUE ADORA

Soy un dios en mi pueblo y mi valle
No porque me adoren Sino porque yo lo hago
Porque me inclino ante quien me regala 
unas granadillas o una sonrisa de su heredad
O porque voy donde sus habitantes recios 
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán 
y lo nombro en mis versos Porque soy solo
Porque dormí siete meses en una mecedora 
y cinco en las aceras de una ciudad
Porque a la riqueza miro de perfil 
mas no con odio Porque amo a quien ama
Porque sé cultivar naranjos y vegetales 
aún en la canícula Porque tengo un compadre 
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio
Porque no soy bueno de una manera conocida
Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie 
que me lava el alma Porque nací en mayo
Porque mi madre me abandonó cuando 
precisamente 
más la necesitaba Porque cuando estoy enfermo 
voy al hospital de caridad Porque sobre todo 
respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja 
cada día un pan amargo y solitario y disputado 
como estos versos míos que le robo a la muerte.


CASI OBSCENO

Si quisieras oír lo que me digo en la almohada 
el rubor de tu rostro sería la recompensa
Son palabras tan íntimas como mi propia carne 
que padece el dolor de tu implacable recuerdo
Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo:
Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja
Y en tu sexo el milagro de una mano que baja 
en el momento más inesperado y como por azar 
lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado
No soy malvado Trato de enamorarte
Intento ser sincero con lo enfermo que estoy 
y entrar en el maleficio de tu cuerpo 
como un río que teme al mar pero siempre muere en él



UN PROBABLE CONSTANTINO CAVAFIS A LOS 19 

Esta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas
El amor entre hombres
Fumar marihuana
Y escribir poemas

Mañana se levantará pasado el mediodía
Tendrá rotos los labios
Rojos los ojos
Y otro papel enemigo

Le dolerán los labios
Y le arderán los ojos como colillas encendidas
Y ese poema tampoco expresará su llanto



DE LO QUE SOY

En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
Y yo adentro
como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
voces quebradas: pasaron ya tus días

La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos
que es la única



ME DEFIENDO

Antes de devorarle su entraña pensativa
Antes de ofenderlo de gesto y palabra
Antes de derribarlo
Valorad al loco
Su indiscutible propensión a la poesía
Su árbol que le crece por la boca
con raíces enredadas en el cielo

Él nos representa ante el mundo
con su sensibilidad dolorosa como un parto

INTENTAS SONREÍR

Intentas sonreír
y un soplo amargo asoma
quieres decir amor y dices lejos
ternura y aparecen dientes
cansancio y saltan los tendones
Alguien dentro del pecho erige
soledades
clavos
engaños
fosos
Alguien
hermano de tu muerte
te arrebata te apresa te desquicia
y tú indefenso
estas cartas le escribes.

GRACIAS SEÑOR

Gracias señor
por hacerme débil
loco
infantil
Gracias por estas cárceles
que me liberan
Por el dolor que conmigo empezó
y no cesa
Gracias por toda mi fragilidad tan flexible
Como tu arco
Señor Amor

SIENTO ESCALOFRÍOS DE TI

Siento escalofríos de ti
hermana muerte
de verme en esta sala
mirando un cuadro de David
y súbitamente entrar en la vejez
sin ningún diente
y todas las arrugas
y los vientos negros
esparciendo mis cabellos
Yo te conozco hermana
se que eres una nube
de ojos yertos
que busca otra de luz
hasta convertirse en una
Te conozco y sin embargo
encontrarte en la sala del David
frente a frente
fue un gran susto
hermana mía 

LA SOLEDAD DE GÓMEZ JATTIN

No sé dónde arderás ahora corazón mío
Necesito entregarte siempre como esclavo Pobre de ti
Es urgente que enfermes otra vez y otra vez
Qué voy a hacer contigo ahí desocupado
como estúpida biología Vamos deshazte
de tu pesadumbre y emprende vuelo
¿Qué te sugiere el momento? ¿Te gusta esa mirada
envejecida pero atenta de tu buena sobrina?
Ve y háblale de cuando lloró sin motivo
O cuando de la risa se orinó en los calzones
O mejor recorre un campo y siembra un árbol suntuario
O llévate cordel y una navaja
y construye un barrilete y eleva con él tu soledad hasta las nubes
No No queremos los dos amigo mío hacer nada de eso
Queremos acostarnos otra vez sobre su vientre
Pero esos tiempos han pasado Su cuerpo y su deseo
deambulan entre cines y bares de la urbe
enfebrecidos detrás de otros cuerpos y otros deseos
Y eso está bien Es su vida sin nosotros
Tiene derecho también a un placer libre
Allí está sola la luna y no se muere Solo está el viento
Tú me tiene a mí
Y a Nuestra Señora La Soledad de Gómez Jattin

YO TENGO PARA TI MI BUEN AMIGO

Yo tengo para ti mi buen amigo
un corazón de mango del Sinú
oloroso
genuino
amable y tierno
(Mi resto es una llaga
una tierra de nadie
una pedrada
un abrir y cerrar de ojos
en noche ajena
unas manos que asesinan fantasmas)
Y un consejo
no te encuentres conmig

VENENO DE SERPIENTE CASCABEL

Gallo de ónix y oros y marfiles rutilantes
quédate en el ramaje con tus putas mujeres
Hazte el perdido El robado Hazte el loco
Anoche le oí a mi padre llegó tu hora
Mañana afílame la tijera para motilar al talisayo
Me ofrecieron una pelea para él en Valledupar
Levántate temprano
y atrápalo a la hora del alimento Dijo mi padre
Talisayo campeón en tres encuentros difíciles
He rogado y llorado que te dejen para siempre
como padre gallo
Pero a mi padre ya le dieron el dinero
y me compró un juego de dominó para engañarme
Pero ya estás cantándole a la oscuridad
para que se vaya Te contestaron tus vecinos
Y mi padre está sonando sus chancletas en el baño
Es imposible evitar que te manden otra vez a la guerra
Porque si mañana te espanto padre de todas maneras
hará prenderte por José Manuel el indio Así que
prepárate a jugarle sucio a su contenedor Pues
le robé al indio un veneno de serpiente cascabel
para untarlo en las espuelas de carey
En medio del tumulto y la música de acordeones
me haré el pendejo ante los jueces que siempre
me han creído un niño inocente y te untaré
el maranguango letal. Es infalible como el mismo diablo
Voy a apostar toda mi alcancía a nuestra victoria
Con lo ganado construiré un disfraz de carnaval
y lo adornaré con tus mejores plumas

SI LAS NUBES NO ANTICIPAN

Si las nubes no anticipan en sus formas la
historia de los hombres
Si los colores del río no figuran los designios del
Dios de las Aguas
Si no remiendas con tus manos de astromelias las
comisuras de mi alma
Si mis amigos no son una legión de ángeles
clandestinos Qué será de mí

LOLA JATTIN

Más allá de la noche que titila en la infancia 
Más allá incluso de mi primer recuerdo 
Está Lola - mi madre - frente a un escaparate 
empolvándose el rostro y arreglándose el pelo 
Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte 
y está enamorada de Joaquín Pablo - mi viejo - 
No sabe que en su vientre me oculto para cuando necesite 
su fuerte vida la fuerza de la mía 
Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara 
de su dolor inmenso como una puñalada 
está Lola - la muerta - aún vibrante y viva 
sentada en un balcón mirando los luceros 
cuando la brisa de la ciénaga le desarregla 
y el pelo y ella se lo vuelve a peinar 
con algo de pereza y placer concertados 
Más allá de este instante que pasó y que no vuelve 
estoy oculto yo en el fluir de un tiempo 
que me lleva muy lejos y que ahora presiento 
Más allá de este verso que me mata en secreto 
está la vejez - la muerte - el tiempo incansable 
cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío
sean sólo un recuerdo solo: este verso

EL DIOS QUE ADORA

Soy un dios en mi pueblo y mi valle
no porque me adoren sino porque yo lo hago,
porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o una sonrisa de su heredad.
O porque voy donde sus habitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan.
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en mis versos.
Porque soy solo.
Porque dormí siete meses en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad.
Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio.
Porque amo a quien ama.

Porque sé cultivar naranjos y vegetales aún en la canícula.
 Porque tengo un compadre
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio.
Porque no soy bueno de una manera conocida.
Porque no defendí al capital siendo abogado.
Porque amo los pájaros y la lluvia
y su intemperie que me lava el alma.
Porque nací en mayo.
Porque sé dar una trompada al hermano ladrón.
Porque mi madre me abandonó
cuando precisamente más la necesitaba.
Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de caridad.
Porque sobre todo respeto sólo al que lo hace conmigo,
al que trabaja cada día un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte.

ELLOS Y MI SER ANÓNIMO

Es Raúl Gómez Jattin todos sus amigos
Y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa
Cuando pasa todos son todos
Nadie soy yo Nadie soy yo
Por qué querrá esa gente mi persona
Si Raúl no es nadie pienso yo
Si es mi vida una reunión de ellos
que pasan por su centro y se llevan mi dolor
Será porque los amo
Porque está repartido en ellos mi corazón
Así vive en ellos Raúl Gómez
Llorando riendo y en veces sonriendo
Siendo ellos y siendo a veces también yo blanco papel
A que gentes de otros ámbitos conocieran sus noches estrelladas
de espermas de fandangos cuando la Candelaria
y esa alma gentil y bondadosa de ustedes mis amigos
que saben con una botella de ron blanco
entre pecho y espalda
prometer este cielo y el otro Los amo más en el exilio
Los recuerdo con un sollozo a punto de estallar
en mi loca garganta He aquí la prueba

PÁJARO

En la clínica mental vivo
un pedazo de mi vida.
Allí me levanto con el sol
y entre tanto escribo
mi dolor y mi angustia.
Sin angustias ni dolores
ataraxia del espíritu
en que mi corazón
como una mariposa
brilla con la luz
y se opaca como un pájaro
al darse cuenta
de los barrotes que lo encierran.

DE LO QUE SOY

En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
Y yo adentro
como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
Voces quebrada: ya pasaron tus días
La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos
que es la única

RAÚL GÓMEZ JATTIN. (Cartagena de Indias, 1945 - 1997). Poeta colombiano. y profesor. Se trasladó a Bogotá donde comenzó a estudiar Derecho. Allí, aparte de sus estudios se dedicó al teatro, participando como actor en varios montajes y haciendo adaptaciones de obras literarias que se dieron a conocer principalmente en la revista literaria Puesto de Combate. En 1989 vuelve a Cartagena, donde muere atropellado por un bus sin que haya sido posible determinar si se trató de un accidente o un suicidio.

Obra. Sus poemas están relacionados profundamente con la naturaleza y el amor. Dedica una buena parte de su poesía a narrar parte de sus experiencias sexuales, las cuales une a su concepción profunda de la naturaleza, en donde todo en ella es susceptible de ser penetrado; concibiendo que la gran religión es la metafísica del sexo. Otra parte importante de su poesía está dedicada al paisaje y la vida en los pueblos cercanos a la rivera del río Sinú. En ellos habla de las frutas, los animales y el paisaje de esta zona del norte de Colombia.

Obras publicadas
Poemas (1980) 
Retratos (1980-1986) 
Amanecer en el valle del Sinú (1983-1986) 
Del Amor (1982-1987) 
Hijos del tiempo 
Esplendor de la mariposa (1993). 
Los poetas, amor mío... (1999) -Libro póstumo-. 
El libro de la locura (2000) -Libro póstumo-.
Antologías y recopilaciones: Raúl Gómez Jattin. Poesía 1980-1989, 1995. 
Raúl Gómez Jattin. Amanecer en el Valle del Sinú: Antología Poética. 2006.

2 comentarios:

Diògenes Armando Pino Avila dijo...

La locura de Jattín es en sí misma un bello poema

Anónimo dijo...

Raúl es uno de los poetas alejados de los cánones clasicistas, por eso, para muchos, no es más que un "loquito" que construía metáforas viscerales; sin embargo, para otro sector de la crítica, Gómez jattin posee una palabra poética viva, a veces, procaz, llena de agonía, pero muy cerca al concepto del arte vivencial.

Félix Molina