Por: Beethoven Arlan . Merlín Alqueciras, así se llamaba el hijo menor de Remigia Alqueciras del Cerro. Ella tenía dos hijos y vivía en Docora. Le decían Vieja Miya.
Viene el olvido La luz hierve debajo de mis párpados. De un ruiseñor absorto en la ceniza, de sus negras entrañas musicales, surge una tempestad. Desciende el llanto a las antiguas celdas, advierto látigos vivientes y la mirada inmóvil de las bestias, su aguja fría en mi corazón. Todo es presagio. La luz es médula de sombra: van a morir los insectos en las bujías del amanecer. Así arden en mí los significados.
Foto tomada de http://www.eluniversal.com. LAS COSAS EN EL OJO DEL GAITERO Mírale el ojo al gaitero mientras sopla la música. Míralo a fondo. Oyes el agua invicta, los preparativos de la muerte. La mujer es mujer entre todas las flautas. El abeto ayuda al cantor a bien morir.
(dos poemas traducidos por Mirta Rosenberg,y otros dos por Ezequiel Zaidenwerg)) FIN Nos decidimos a abortar, y juntos nos volvimos asesinos. No cambió nada con el próximo período: estaba muerta, esa pareja joven que alguna vez había abrazado la vida. Mientras lo discutíamos en la cama, el choque no nos sorprendió. Fuimos a la ventana, y miramos los autos hechos un acordeón, las esquirlas de vidrio reluciente, como si los culpables fuéramos nosotros.
UNA MUJER DESNUDA Y EN LO OSCURO Mario Benedetti Una mujer desnuda y en lo oscuro tiene una claridad que nos alumbra de modo que si ocurre un desconsuelo un apagón o una noche sin luna
Arthur Rimbaud A la plaza que un césped dibuja, ralo y pobre, y donde todo está correcto, flores, árboles, los burgueses jadeantes, que ahogan los calores, traen todos los jueves, de noche, su estulticia. -La banda militar, en medio del jardín, con el Vals de los pífanos el chacó balancea: -Se exhibe el lechuguino en las primeras filas y el notario es tan sólo los dijes que le cuelgan.
Por: Jorge Robledo Ortíz Hubo una Antioquia grande y altanera Un pueblo de hombres libres. Una raza que odiaba las cadenas Y en las noches de sílex, Ahorcaba los luceros y las penas De las cuerdas de un tiple. Siquiera se murieron los abuelos Sin ver cómo se mellan los perfiles. Hubo una Antioquia sin genuflexiones, Sin fondos ni declives. Una raza con alma de bandera, Y grito de clarines. Un pueblo que miraba a las estrellas Buscando sus raíces..