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sábado, 21 de abril de 2012

Miguel Barrios Payares

S

Por: Miguel Barrios Payares

La mujer muerta se llama Sofía aunque yo la llamaba S. No sé si por el simple desprecio a utilizar más palabras de las necesarias para expresarme o por el complejo que se me creó al leer a los rusos. La cosa es que Sofía o S, llámela usted como quiera, se tiró hace menos de cinco minutos del edificio MacDonald’s y ahora su sangre está corriendo por el andén, algunos chicos fotografían su cuerpo, y suben esas fotos a Facebook. S tomaba Coca-Cola y me decía la noche es linda, y yo le contestaba sí peladita, la noche es linda. Me dijo que hacía un frío del putas, pero que no le gustaba usar esa ropa de lana, por gruesa y por fea. Me dijo que prefería los jeans o en un caso extremo las faldas largas y parecer gitana con sus aretitos y toda la cosa. Me dijo, cuando estábamos en el súper mercado, que le dolía ver las frutas amontonadas y que las personas las manosearan, señaló a un aguacate y me insistió en la poca vanidad que tenía. Antes de lanzarse estaba recostada a la baranda, en el borde, en la azotea. La baranda estaba fría, un frío de muerte. S se me acercó y me besó la mejilla. Tenía una boquita preciosa y una saliva tibia. En un susurro me dijo la noche está para matarse. Yo le dije, sí peladita, para matarse, la vaina es que si uno se muere, queda todo feo. S me contestó que eso sólo importaba si uno era vanidoso. Así que se tiró y no hay más. La gente sigue acercándose, como en una piñata, como en una venta de promoción. Escucho desde aquí la sirena que se acerca. Quiero ver televisión. Abajo hay una chica horrorizada, se tapa la boca e intenta llamar por celular a su novio, quiere decirle que no se imagina lo que le está pasando. Alguien me mira, me señala. Tampoco soy vanidoso. Ahí voy. 

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Fuente: Revista Puesto de combate. Ed. 76.


2 comentarios:

Diógenes Armando Pino Avila dijo...

Un buen tratamiento del texto, tratado con claridad y economía del lenguaje. Excelente final. Un abrazo

Miguel Barrios Payares dijo...

Señor Diógenes, usted siempre tan generoso. Gracias por compartir el texto.

Buena semana y siga así con Libertaletra.