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sábado, 7 de mayo de 2011

EDGAR CAMARGO PERALTA

DEL POEMARIO: ACORDEONEMAS

ACORDEÓN
Diatónico alcahuete
vigilante del tono cromático que tienen los abrazos
mientras acuerdan el siguiente pase.

Y yo solo en los dominios de la ciudad
experimentando las mismas dolencias.

TONO MENOR

Recojo las noches del plenilunio
para alumbrar mis canciones
para interrogar mis caminos
para rimar las metáforas descalzas de mis tristezas

para rimar las metáforas
                        esas metáforas calladas
                                                silenciosas
                                                cómplices
que han escapado de nuestros cantos
mientras el tableteo sonoro y cobarde
de otros cantores sin ritmo, ni rima
impone la teoría tenebrosa de cantatas
                                                 infernales.

DEL POEMARIO: LA HENDIDURA DE LOS DÍAS

DECANTADO

Vierto estas asíntotas aspiraciones poéticas al norte de este verso.

A LA DERIVA

Embriagado de aurora
abrazo tu espalda.
                        Caminas
dormitando palabras
hacia el nordeste
de tu aposento compartido.

Escritora de ranchería urbana
te abandono inconforme
dejando tu ebriedad a la deriva.

MOCHILA I

            El paseante de aquí
                                   de allá
se llevó en la mirada
el relato aborigen
tejido
en cuerpo de vasija hilada.

MOCHILA II

Cual lecho lacustre
sus ojos inundan
con lacrimales suspiros
los renglones tejidos
en tu cuerpo recipiente.

Ahí en el cemento
a espalda del mar
están expuestos añales de misterios.

FLUVIALÍA

En canto de ola se anuncia
                        Piquería de fluvialía.

El nordeste festeja verseando el amor-
                                                    amor.

AERÓBICOS

Asisto a la convocatoria
de océano
sin tarjera de invitación
oficial.

Solo me atrae de mañanita
saber que tus ejercicios
en la playa
mejoran mi salud ocular.

DEL POEMARIO: DE TODAS MANERAS           

BUSCO UN INQUILINO
“…he querido…ofrecer
mi colección de miserias…”

Juan José Arreola

Arriendo esta oportunidad de tenerte
abrazada a mis deseos fatigados.
Arriendo esta ocasión
antes de que el horizonte de mis finanzas
se devalúen en la bolsa irritada de tus insultos.

Se desvaloricen más que estas miserias
que arrastro conmigo.
(Reconozco el lugar común)

Miserias que constituyen
el salario confuso del sustento
                                   de toda mi vida.

SÁBADO POR LA TARDE

Confundo a veces una novela
con cualquier artefacto
recién inventado.

No tengo explicación
práctica
ni científica
para esta confusión extraña.

Al parecer
hay veces extremas
en que soy alérgico
                        a la lógica.

AHORA

“Soy para ti estos libros que dejamos caer”
Jorge Rojas
Prófugo de tus ínfulas
renuevo mi escritura
con adornos
con devaneos
con desarreglos
que nos alcanzan para medir la prosa épica
con la que impediste
detener las ficciones
que iniciamos aquel sábado por la tarde.

FECHARIO

“…y para mí era un motivo de gozo su timidez”
Guy de Maupassan

Estas palabras nacen escondidas
más allá, mucho más allá
de esa antigua timidez
que desde siempre interpela
cada uno de mis versos,
incluso está apuntalada
en un dieciocho de diciembre
antecesor navideño de este destino
y del año nuevo de mi  escurridiza alegría.

Tú lo sabes porque llevas mi fechario
Como recóndito tormento de mi transcurrir
Como boceto inconcluso de cualquier día.

EDGAR CAMARGO PERALTA
Licenciado en Lenguas Modernas de la Universidad de La Guajira y Especialista en Metodología de la Enseñanza del Español y la Literatura de la Universidad de Pamplona. Labora como docente en la Institución Educativa Técnica Agrícola Ismael Rodríguez Fuentes de El Molino, La Guajira. Mención de honor en el Premio Compartir al Maestro, 2005. Cuentos publicados en las antologías Renata Guajira 2007 y Renata Valledupar 2009 y Antología de escritores de Maicao los nuestros, 2011. Mantiene inéditos los poemarios Acordeonemas: versos hechos para entonar ensueños,  La hendidura de los días y De todas maneras. Organiza desde 2002 el encuentro de escritores guajiros en El Molino La Guajira.

3 comentarios:

ulises ospina dijo...

Creatividad e inventiva. Muy buenos.

Ulises Ospina

Anónimo dijo...

Pocho nos sorprende con una estética esencial, con una palabra limpia, sin recovecos, sin metáforas extrambóticas o atmósferas de otro mundo. Su propuesta no va más allá de enaltecer el lenguaje no apartándose del ritmo y un verbo musical.

Buena esa poeta,

Félix Molina

Petra dijo...

Poncho en sus versos logra la belleza de la sencillez no fingida.