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domingo, 17 de mayo de 2015

A la música

Arthur Rimbaud
A la plaza que un césped dibuja, ralo y pobre,
y donde todo está correcto, flores, árboles,
los burgueses jadeantes, que ahogan los calores,
traen todos los jueves, de noche, su estulticia.

-La banda militar, en medio del jardín,
con el Vals de los pífanos el chacó balancea:
-Se exhibe el lechuguino en las primeras filas
y el notario es tan sólo los dijes que le cuelgan.

domingo, 15 de febrero de 2015

SIQUIERA SE MURIERON LOS ABUELOS

Por: Jorge Robledo Ortíz

Hubo una Antioquia grande y altanera
Un pueblo de hombres libres.
Una raza que odiaba las cadenas
Y en las noches de sílex,
Ahorcaba los luceros y las penas
De las cuerdas de un tiple.

Siquiera se murieron los abuelos
Sin ver cómo se mellan los perfiles.
Hubo una Antioquia sin genuflexiones,
Sin fondos ni declives.
Una raza con alma de bandera,
Y grito de clarines.
Un pueblo que miraba a las estrellas
Buscando sus raíces..

sábado, 25 de octubre de 2014

Neruda o el porqué de una acción desesperada

Por: Rodolfo Tamayo Castellanos
La primera vez que la vi ella atravesó el patio de la escuela para llegar a la Secretaría; yo conversaba en el pasillo y no pude hacer otra cosa que mirarla. No pensé que alguna vez que me enamoraría como en las canciones, como en esa de Fito Páez que dice yo no buscaba a nadie y te vi. Y fue así. En mi mente la vi atravesar ese patio en cámara lenta cientos de veces, igual que si rebobinara una película. Por aquel entonces yo tenía algo de fama de escribir bonito. Había absorbido hasta los huesos poemas de Buesa y Bécquer; aunque en verdad fue un libro de Juana Borrero el que despertó el bichito de escribir poesías. Decidí hacerle versiones, sobre todo a uno de los textos de amor que más me gusta: Última rima. Mi primer cuaderno, cuyos poemas prefiero no recordar, llevaba el título nefasto de Versos dolientes, y los mostré en el aula con orgullo. Causaron tremendo impacto y me creí “El Poeta”.

viernes, 1 de agosto de 2014

Ezra Pound

Francesca
Saliste de la noche
y había flores en tus manos,
ahora saldrás de una muchedumbre,
de un tumulto de dichos sobre vos.

Yo que te ví entre las cosas primordiales
me enojé cuando pronunciaron tu nombre
en lugares comunes.
Yo quisiera que las olas frías fluyeran en mi mente,
y que el mundo se secara como una hoja muerta,
o una semilla de diente de león y así fuese barrido,
para volver a encontrarte,
a solas.

lunes, 23 de junio de 2014

WISLAWA SZYMBORSKA

(Traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano)

INSTANTE

Camino por la ladera de una verdeante colina.
Hierba, florecillas en la hierba,
como si fuera un cuadro para niños.
Un neblinoso cielo ya azulea.
Una vista sobre otras colinas se extiende en silencio-

Como si aquí nada hubiera de cámbricos, silúricos,
ni rocas gruñéndose las unas a las otras,
ni abismos elevados,
ninguna noche en llamas
ni días en nubes de oscuridad.

viernes, 13 de junio de 2014

Jorge Luis Guerra

Los Pies
Diré que saldré del día
sin pendientes dentro del esfuerzo
buscando el agua donde mojar mi cuello
saldré con la gota y la sal
sin pies sin manos
esperando alcanzar un silencio
otro barco de pesca de concreto

diré que iré con la noche
infinito mareo de oscuridades
y un manojo de arpones
que atraviesan piernas gruesas
vientos duros
perros que corran detrás de las velas

diré que los pies se han quedado en tierra
después de haber zarpado en este mar de condenados.

sábado, 31 de mayo de 2014

Oliverio Girondo


Escrúpulo
Me parece que vivo
Que estoy entre los ruidos
Que miro las paredes,
Que estas manos son mías,
Pero quizás me engañe
Y paredes y manos
Sólo sean recuerdos
De una vida pasada.
He dicho "me parece"
Yo no aseguro nada.

sábado, 24 de mayo de 2014

Rubén Darío

¿Cómo decía usted, amigo mío?
¿Cómo decía usted, amigo mío?
¿Qué el amor es un río? No es extraño.
Es ciertamente un río
Que, uniéndose al confluente del desvío,
Va a perderse en el mar del desengaño.


Amo, amas
Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
El ser y con la tierra y con el cielo,
Con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
Amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
Nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
Amar la inmensidad que es de amor encendida
¡Y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!